Si querés conocer una vida verdaderamente placentera agregale a tu existencia el Placer de No Fumar.
Por muchos años nos convencieron de que fumar era un placer. Nos mintieron llanamante. Nos engañaron y nos tomaron por ingenuos. Nos estafaron, nos hicieron hacer oidos sordos a las reacciones de nuestro cuerpo. Nos convencieron de que éramos mucho más agradables y seductores, cuando en realidad nos transformabamos en personas objeto de mucho más rechazo por parte de quién no consume tabaco.
Todos los que alguna vez fumamos cuando nos preguntan porqué fumamos decimos que es porque nos gusta. Pero algo que nos enferma y cuesta, que nos irrita y nos vuelve muchísimo más neuróticos, decimos que nos gusta. ¿Por qué será?. Lo más probable es que no podamos reconocer nuestro sometimiento a una de las sustancias para el ser humano de mayor velocidad de adicción que se conozca.
Quizá esta afirmación a primera vista produzca rechazo. Pero si nos tomamos el trabajo de reflexionar al respecto, la vida sin tabaco es infinitamente más placentera. Sólo que mientras consumimos tabaco, no nos podemos dar cuenta porque se bloquea nuestro criterio. Es un fenómeno mental normal bloquear las experiencias dolorosas, y como buenos fumadores hemos fracasado anterioremente en quitarnos el tema de encima. Es mucho más fácil decir que me gusta fumar a decir no puedo prescindir de la nicotina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario